Silenciosas, baratas y por todos lados

Silenciosas, baratas y por todos lados

Lo que nadie te dijo antes de comprar una moto o una cicla eléctrica.

Se volvieron parte del paisaje. Ciclas eléctricas repartiendo domicilios, patinetas cruzando el parque, motos eléctricas que arrancan sin hacer ruido y aparecen a tu lado cuando menos lo esperas. La movilidad eléctrica dejó de ser una promesa de futuro y hoy es una realidad cotidiana en Palmira, en Cali y en todo el país.

Y con ella llegó una confusión gigantesca: mucha gente compró pensando que “como no es de gasolina, no necesita papeles”. Esa idea ya le está costando plata a más de uno.

La Ley 2486 de 2025 puso las reglas sobre la mesa. Define los vehículos eléctricos livianos de movilidad personal urbana como medios de transporte individual impulsados por energía eléctrica, pensados para el entorno urbano y con potencia que no supere los 1.000 W. Y traza una línea divisoria que conviene aprenderse de memoria.

De un lado están los vehículos verdaderamente livianos. Si el aparato pesa menos de 60 kilos incluyendo la batería, o si pesando más no puede superar los 40 km/h, la ley es explícita: no se requiere ni puede exigirse matrícula ante organismo de tránsito, ni SOAT, ni licencia de conducción. Ahí entran la mayoría de bicicletas eléctricas y patinetas.

Del otro lado está la moto eléctrica de verdad. Si el vehículo tiene características de motocicleta —peso, potencia, velocidad— las exigencias son idénticas a las de cualquier moto de combustión. Sin excepciones y sin descuentos por ser ecológica.

Eso significa revisión técnico-mecánica vigente, SOAT activo, licencia de conducción categoría A1 y equipo de protección completo: casco certificado, chaqueta reflectiva y guantes. Y hay una regla de circulación que se rompe todos los días: estos vehículos tienen prohibido transitar por andenes, zonas peatonales y ciclorrutas. Su lugar es la calzada, ocupando un carril completo como cualquier otro automotor.

¿Y si no cumples? Las cifras de 2026 no son simbólicas. Conducir sin licencia o sin SOAT vigente es falta tipo D: 30 salarios mínimos diarios, cerca de $1.750.000. No tener la revisión técnico-mecánica es la infracción C.35: 15 salarios mínimos diarios, unos $875.000. Y no portar la licencia o tenerla vencida son 8 salarios mínimos diarios, alrededor de $466.000. Súmale los patios y entenderás por qué el “me salía más barato” no siempre es cierto.

Ahora bien, esto no es un ataque a la movilidad eléctrica. Todo lo contrario. Menos ruido, menos emisiones, menos costo por kilómetro y menos dependencia de la gasolina son ventajas reales que la ciudad necesita. El problema no es la tecnología: es entrar a la vía sin saber en qué categoría estás.

Y hay algo que ninguna ley cubre y que sí depende de ti: el silencio. Una moto eléctrica no se anuncia. El peatón que siempre confió en el oído no te va a escuchar, el ciclista tampoco y el conductor del carro menos. Eso te obliga a ser más visible y más predecible que nadie. Usa luces incluso de día, ropa clara o reflectiva, señaliza con anticipación y asume que el resto de la vía no sabe que estás ahí. Ser un actor vial responsable en un vehículo silencioso significa exactamente eso: compensar con visibilidad lo que perdiste en ruido.

Antes de comprar, pregunta tres cosas: cuánto pesa con batería, qué velocidad máxima alcanza y qué dice la ficha técnica del fabricante. Con esas tres respuestas sabes si necesitas papeles o no, y te ahorras la sorpresa en el primer retén.

En Palmimotos CDA Palmira seguimos siendo especialistas en motos 2T y 4T y estamos atentos a cómo evoluciona la normativa de movilidad eléctrica. Si tienes dudas sobre en qué categoría cae tu vehículo, pregúntanos: es mejor resolverlo en el mostrador que en la vía.

Golpe a los agentes de tránsito

Golpe a los agentes de tránsito

Ya no pueden multarte por no llevar este papel de tu moto

Vas rodando por Palmira, te para un agente de tránsito, te pide los papeles y en ese momento te acuerdas: el certificado de la revisión técnico-mecánica quedó en la casa. Se te baja la presión, empiezas a calcular cuánto vale el comparendo y ya te ves buscando la moto en patios.

Respira. En ese caso puntual, esa multa no procede.

El Decreto 2106 de 2019 lo dice sin rodeos: “La Autoridad de Tránsito deberá realizar la consulta a través del Registro Único Nacional de Tránsito del cumplimiento de la norma si no se ha realizado la revisión técnico-mecánica y de emisiones contaminantes; por lo tanto, no podrá exigir el certificado físico de la revisión técnico-mecánica y de emisiones contaminantes”.

Traducido al idioma de la calle: si tu revisión está vigente pero no llevas el papel encima, el agente está obligado a consultar el RUNT y verificar tu estado ahí mismo. Si el sistema muestra que estás al día, no hay infracción, no hay comparendo y no hay inmovilización por ese motivo.

Ahora, ojo con la letra pequeña, porque es aquí donde muchos se confunden y terminan pagando de todas formas.

Una cosa es no portar el certificado y otra muy distinta es no tener la revisión vigente. En el primer caso estás protegido. En el segundo estás expuesto: circular sin revisión técnico-mecánica vigente es la infracción C.35, sancionada con 15 salarios mínimos diarios, que en 2026 rondan los $875.000, y viene acompañada de inmovilización. El RUNT no miente ni negocia: si tu revisión está vencida, ahí va a aparecer.

Con el SOAT pasa algo parecido, pero la cifra duele más. Circular sin SOAT vigente es infracción tipo D, sancionada con 30 salarios mínimos diarios: cerca de $1.750.000 más los patios. Y no necesitas que te pare nadie: las cámaras de fotodetección cruzan tu placa contra la base del RUNT y el comparendo te llega a la casa.

Hay un tercer punto que muchos moteros desconocen. El Consejo de Estado dejó claro que las normas de tránsito aplican cuando el vehículo está en circulación. Si tu moto está guardada en un garaje o en un parqueadero y no ha salido a la vía, la sola existencia de un registro vencido en el RUNT no basta para sancionarte: la autoridad tiene que demostrar que el vehículo efectivamente estaba circulando. Ese fallo dejó sin efecto apartes de circulares del Ministerio de Transporte que permitían multar únicamente con la consulta del sistema.

Entonces, ¿qué te conviene hacer con toda esta información?

Guarda tus documentos en digital. La licencia de conducción tiene versión digital con la misma validez legal que la física, y el SOAT y la tecnomecánica los puedes tener en PDF con su código QR. No es obligatorio para la revisión, pero te ahorra discusiones innecesarias en un retén.

Consulta tu placa en el RUNT cada cierto tiempo. Es gratis, toma dos minutos y te evita sorpresas.

Y sobre todo: aprende la diferencia. Saber que no te pueden multar por olvidar el papel es útil, pero es un alivio pequeño comparado con el problema real, que es rodar vencido.

En Palmimotos CDA Palmira revisamos motos 2T y 4T de forma ágil y especializada, y tu certificado queda cargado en el sistema. Así, lleves el papel o no, el RUNT va a decir lo único que importa: que estás al día.

Siete meses de embarazo y una maniobra que terminó en tragedia

Siete meses de embarazo y una maniobra que terminó en tragedia

La advertencia que ninguna mamá motera debería ignorar

Hay noticias que uno preferiría no leer. Esta es una de ellas. Pero contarla es la única manera de que no se repita.

El jueves 23 de julio de 2026, minutos antes de las 8:00 de la mañana, una motociclista con siete meses de embarazo intentó pasar una volqueta en la carrera 17 con calle 51B sur, barrio San Carlos, localidad de Tunjuelito, sur de Bogotá. El espacio era mínimo. El peso de su cuerpo y el de la moto la desestabilizaron, cayó al piso y el vehículo de carga pasó por encima de ella. La mujer murió en el lugar. Su bebé, expulsado por el impacto, alcanzó a estar unos minutos con vida antes de morir. El parrillero que la acompañaba salió ileso.

No hace falta adornar la historia. Un segundo, una maniobra y un punto ciego bastaron para acabar con dos vidas. Y aunque el video circuló por toda Colombia, lo que de verdad importa no es la imagen: es la conversación que quedó abierta en cientos de casas moteras del país.

Empecemos por lo que dice la ley, porque hay mucha confusión. En Colombia ninguna norma prohíbe que una mujer en estado de embarazo conduzca una motocicleta o vaya de parrillera. No hay multa, no hay restricción, no hay comparendo por eso. Lo que sí existe es una realidad médica: el embarazo cambia el centro de gravedad, modifica el equilibrio, aumenta el cansancio y reduce los tiempos de reacción. Y la moto, por más experiencia que tenga quien la maneja, no perdona ninguna de esas tres cosas.

Para miles de mujeres en Palmira y en el Valle la moto no es un lujo ni un capricho: es el trabajo, es llevar los niños al colegio, es llegar a la cita médica, es el domicilio que paga el arriendo. Decirles “no la use” y ya es muy fácil desde un escritorio. Por eso este blog no viene a prohibir nada. Viene a poner sobre la mesa lo que sí está en tus manos.

Lo que sí puedes controlar

Lo primero es hablar con tu médico. Cada embarazo es distinto y solo un profesional que conozca tu caso puede decirte hasta cuándo es razonable seguir rodando. Esa conversación vale más que cualquier consejo de internet.

Lo segundo es el trayecto. Si vas a moverte, que sean recorridos cortos, conocidos, con buena luz y por vías que no estén destruidas. Evita las horas pico, evita la lluvia, evita rodar de noche y evita por completo las vías donde circula carga pesada. Volquetas, tractomulas y camiones tienen puntos ciegos enormes: si tú no ves el espejo del conductor, él no te ve a ti. Esa regla no tiene excepciones.

Lo tercero es la posición. Ajusta manubrio y postura para que el abdomen no reciba presión, no vayas encogida y no fuerces la respiración. Si aparecen mareo, náuseas, dolor abdominal, contracciones o simple fatiga, detente. No es debilidad, es sentido común.

Lo cuarto es el equipo. Casco certificado y bien ajustado siempre, chaqueta, guantes, pantalón resistente y calzado cerrado. Y nada de maniobras bruscas: menos velocidad, menos zigzagueo, menos frenadas de última hora, menos adelantar por espacios que no existen.

Lo quinto, y quizá lo más difícil de aceptar, es saber cuándo parar. En las últimas semanas del embarazo lo más sensato es buscar otra forma de moverse. No para siempre. Solo por un rato.

Y hay algo que casi nadie menciona: una moto en mal estado multiplica todos estos riesgos. Frenos que responden tarde, llantas lisas, luces que no se ven, un kit de arrastre flojo o una suspensión vencida convierten un susto en un accidente. Si ya estás cuidando cada detalle de tu embarazo, la moto merece el mismo nivel de cuidado.

En Palmimotos CDA Palmira revisamos motos 2T y 4T todos los días y sabemos que detrás de cada placa hay una historia, una familia y muchas veces una casa que depende de esas dos ruedas. Cuidarte a ti también es cuidar la máquina que te lleva.

La ley no te va a prohibir manejar. Pero hay decisiones que no se toman por miedo a una multa, sino por amor a quien viene en camino.

¿Vas a viajar en moto? revisa las normas de tránsito antes de salir

¿Vas a viajar en moto? revisa las normas de tránsito antes de salir

Salir de viaje en moto es una de las mejores experiencias para muchos moteros: carretera, libertad, paisajes y ruta nueva. Pero antes de prender la moto y arrancar, hay algo que muchos dejan para último momento: revisar las normas de tránsito de la ciudad o municipio al que van a llegar.

No todas las ciudades se manejan igual. Algunas tienen restricciones de movilidad, zonas de parqueo controladas, carriles especiales, controles más frecuentes, fotodetección o normas locales que pueden sorprender a quienes vienen de otra parte.

Por eso, un buen motero no solo revisa gasolina, llantas y casco. También revisa documentos, normas y condiciones de la ruta.

 

¿Por qué debes revisar las normas de tránsito antes de viajar?

Porque una infracción fuera de tu ciudad puede convertirse en un problema grande: comparendo, inmovilización, gastos de patios, pérdida de tiempo y hasta daño completo del plan de viaje.

Además, cuando viajas a otra ciudad, no siempre conoces:

  • Dónde está permitido parquear.
  • Si hay pico y placa o restricciones para motos.
  • Si existen zonas con cámaras de fotodetección.
  • Qué vías tienen controles frecuentes.
  • Si hay zonas escolares, carriles preferenciales o ciclorrutas que no debes invadir.
  • Qué documentos te pueden solicitar en un retén.

Viajar preparado evita sustos y te permite rodar con más tranquilidad.

 

Antes de viajar, revisa estos puntos básicos

Antes de salir en moto hacia otra ciudad o municipio, haz una revisión rápida de lo más importante:

SOAT vigente

No salgas a carretera sin verificar la vigencia del SOAT. Es uno de los documentos más revisados en controles.

Revisión Técnico-Mecánica al día

Si tu moto ya debe tenerla, confirma que esté vigente antes del viaje. No esperes a que un retén te recuerde lo que podías solucionar antes.

Licencia de conducción vigente

Revisa que tu licencia no esté vencida y que corresponda al tipo de vehículo que conduces.

Placa visible y en buen estado

La placa debe leerse claramente. Si está doblada, tapada, sucia o alterada, puedes tener problemas en vía.

Luces, frenos y llantas

En carretera, una falla pequeña puede convertirse en un riesgo mayor. Revisa farola, stop, direccionales, frenos, presión y labrado de llantas.

Elementos de protección

Casco en buen estado, visor funcional, prendas visibles y elementos que te ayuden a rodar más seguro.

Multas comunes que pueden dañar tu viaje

Estas son algunas de las situaciones más comunes por las que muchos moteros terminan con comparendos o problemas en carretera:

Rodar con SOAT vencido

Una de las faltas más delicadas. Además del comparendo, puede traer inmovilización del vehículo.

  1. No tener la Revisión Técnico-Mecánica vigente
  2. Si la moto ya está obligada a tener revisión y no la tiene al día, puedes exponerte a sanciones.
  3. Conducir con licencia vencida o sin la categoría correcta
  4. No basta con saber manejar. El documento debe estar vigente y corresponder al vehículo que conduces.
  5. Placa ilegible o en mal estado.Una placa sucia, doblada, tapada o modificada puede generar problemas en controles y cámaras.
  6. Exceso de velocidad: Al viajar, muchos moteros se confían en carretera o en entradas urbanas. Pero los límites cambian según la zona y pueden existir cámaras o controles.
  7. Estacionar en lugares prohibidos: En algunas ciudades hay zonas donde las motos no pueden parquear. Invadir andenes, entradas, ciclorrutas o zonas restringidas puede terminar en comparendo. 
  8. No respetar semáforos, señales o pasos peatonales: Cuando estás en una ciudad que no conoces, es más fácil confundirse. Por eso, baja la velocidad, observa la señalización y evita maniobras de afán.
  9. Invadir carriles o espacios que no corresponden: Ciclorrutas, andenes, carriles exclusivos o zonas peatonales no son para motos. Respetar esos espacios también es parte de ser buen motero.

El consejo Palmimotos para los viajeros

Antes de viajar, no revises solo la ruta en el celular. Revisa también tus documentos, el estado de tu moto y las normas de movilidad del lugar al que vas.

Un buen viaje empieza antes de salir de casa.

Si tienes dudas, consulta canales oficiales, revisa el estado de tu SOAT y Revisión Técnico-Mecánica, y no dejes la moto para última hora.

Licencia De Conducción En 2026: Lo Que Todo Motero Debe Tener Claro

Licencia De Conducción En 2026: Lo Que Todo Motero Debe Tener Claro

Tener la moto al día no solo significa contar con SOAT y Revisión Técnico-Mecánica vigente. También implica tener una licencia de conducción válida, actualizada y acorde con el tipo de vehículo que manejas. En 2026, muchos conductores en Colombia deben estar atentos a los requisitos para sacar, renovar o mantener vigente su licencia. Para los moteros, este tema es clave porque circular sin documentos en regla puede traer comparendos, inmovilización y, sobre todo, riesgos en la vía.

 

¿Por qué es importante revisar tu licencia de conducción?

La licencia de conducción certifica que una persona está autorizada para manejar un vehículo automotor. En el caso de los motociclistas, no basta con saber manejar: también es necesario cumplir con los requisitos legales y tener el documento vigente. Un buen motero no espera a que lo detenga un control de tránsito para revisar sus documentos. Lo ideal es verificar con tiempo la fecha de vencimiento, la categoría y que no existan multas pendientes que puedan afectar cualquier trámite.

 

¿Qué se necesita para obtener la licencia de conducción?

Para tramitar la licencia de conducción en Colombia, el conductor debe cumplir con varios requisitos básicos. Entre ellos se encuentran:

  • Estar inscrito en el RUNT.
  • Presentar el documento de identidad.
  • Saber leer y escribir.
  • Cumplir con la edad mínima exigida según la categoría.
  • Aprobar la formación en un Centro de Enseñanza Automovilística autorizado.
  • Presentar certificado de aptitud física, mental y de coordinación motriz.
  • Aprobar los exámenes teóricos y prácticos correspondientes.
  • No tener multas o comparendos pendientes que bloqueen el trámite.

 

Estos pasos buscan que quien sale a la vía tenga conocimientos, habilidades y condiciones adecuadas para conducir.

 

Los CALE: una nueva etapa en la evaluación de conductores

Uno de los cambios importantes en el proceso de licencia de conducción es la implementación de los Centros de Apoyo Logístico de Evaluación, conocidos como CALE.

Estos centros están pensados para evaluar de forma más controlada los conocimientos y habilidades de quienes aspiran a obtener o recategorizar su licencia. La intención es separar la formación de la evaluación y fortalecer la transparencia del proceso.

Esto significa que el motero debe prepararse mejor, conocer las normas, respetar la señalización y demostrar que puede conducir de manera segura.

Renovar también es una responsabilidad

Si tu licencia está próxima a vencerse, no lo dejes para el último momento. Renovar a tiempo evita contratiempos, filas, bloqueos de trámites y posibles sanciones al circular con documentos vencidos.

La vigencia de la licencia puede variar según la edad del conductor y el tipo de servicio. Por eso, revisar la fecha de vencimiento debe ser un hábito, igual que revisar el estado de la moto antes de salir.

 

Licencia, SOAT y revisión: el combo básico para rodar en regla

Para un motero responsable, la licencia es solo una parte del cumplimiento. También debe revisar que su motocicleta tenga:

  • SOAT vigente.
  • Revisión Técnico-Mecánica vigente cuando aplique.
  • Documentos al día.
  • Condiciones mecánicas seguras.
  • Luces, frenos, llantas y placa en buen estado.

Tener todo en regla no es solo evitar multas. Es rodar con más tranquilidad y demostrar responsabilidad en la vía. Antes de salir a rodar, revisa tres cosas básicas: tu licencia, tu SOAT y el estado de tu moto. Si alguno de esos puntos está vencido, incompleto o descuidado, puedes exponerte a sanciones o a situaciones de riesgo. En Palmimotos CDA te ayudamos a mantener tu moto al día con una revisión clara, rápida y confiable.

Conoce las Partes de tu Moto

Conoce las Partes de tu Moto

Todo buen motero debería conocer su moto más allá de encenderla y salir a rodar. Entender sus partes principales ayuda a detectar señales de alerta, evitar fallas inesperadas y tomar mejores decisiones antes de que un problema se convierta en un gasto mayor o en un riesgo en la vía.

No se trata de ser mecánico experto, sino de saber identificar qué componentes son claves para tu seguridad y por qué es importante mantenerlos en buen estado.

 

¿Por qué es importante conocer las partes de tu moto?

La moto funciona como un conjunto de sistemas conectados entre sí. Cuando una parte falla, puede afectar el rendimiento, la seguridad o la estabilidad al conducir.

Por eso, conocer lo básico te ayuda a:

  • Detectar cambios extraños en el comportamiento de la moto.
  • Revisar señales de desgaste antes de salir.
  • Entender mejor qué revisan los técnicos.
  • Evitar manejar con fallas que pueden representar riesgo.
  • Cuidar tu herramienta de transporte o trabajo.

Motor: el corazón de tu motocicleta

El motor es una de las partes más importantes de la moto, porque permite que el vehículo funcione y genere movimiento. Si notas pérdida de fuerza, ruidos extraños, dificultad para encender o consumo irregular, puede ser señal de que algo no está trabajando bien.

Aunque no todos los moteros revisan el motor a profundidad, sí es importante estar atentos a cualquier cambio inusual. Una falla pequeña, si se ignora, puede terminar en una reparación más costosa.

 

Llantas y rines: contacto directo con la vía

Las llantas son el punto de contacto entre tu moto y el suelo. Por eso, su estado influye directamente en el agarre, la estabilidad y la capacidad de frenado.

Antes de rodar, revisa:

  • Presión de las llantas.
  • Labrado.
  • Grietas o cortaduras.
  • Desgaste irregular.
  • Objetos incrustados.

Una llanta en mal estado puede afectar tu seguridad, especialmente en lluvia, curvas o frenadas de emergencia.

Frenos: una revisión que no se puede aplazar

Los frenos son uno de los sistemas más importantes para proteger tu vida en la vía. Si escuchas ruidos, sientes que la moto tarda más en detenerse o notas vibraciones al frenar, no lo dejes pasar. Un buen motero no espera a que el freno falle para revisarlo. La seguridad empieza por anticiparse.

 

Luces, direccionales y espejos: tu comunicación en la vía

Las luces no solo sirven para ver, también sirven para que otros te vean. La farola, el stop, las direccionales y la luz de placa son claves para rodar con seguridad, especialmente de noche o en días de lluvia.

Los espejos también son esenciales porque te permiten tener mejor control del entorno. Si están mal ubicados, sueltos o rotos, puedes perder información importante antes de girar o cambiar de carril.

Cadena y transmisión: fuerza y movimiento

La cadena y la transmisión permiten que la fuerza del motor llegue a la rueda. Cuando la cadena está seca, floja, oxidada o con desgaste, la moto puede perder eficiencia, generar ruidos o presentar fallas de movimiento.

Revisar, limpiar y lubricar la cadena es un hábito sencillo que puede ayudarte a evitar daños mayores.

Escape y emisiones: también hacen parte del cuidado

El sistema de escape permite la salida de gases generados por el motor. Cuando está en mal estado, puede generar ruido excesivo, fallas de rendimiento o problemas relacionados con emisiones contaminantes.

Por eso, la revisión técnico-mecánica no solo evalúa seguridad, también ayuda a verificar que la moto cumpla con condiciones adecuadas para circular. Conocer tu moto es una forma de cuidarte. No tienes que saberlo todo, pero sí debes estar atento a señales como ruidos extraños, luces fallando, frenos débiles, llantas gastadas o dificultad para encender. Si algo se siente diferente, no lo ignores.